Quizá por 1987 conseguimos un crédito hipotecario para refaccionar la casa de Pueyrredón 935 en Venado Tuerto. Era una casa humilde de dos dormitorios y baño. Contratamos un arquitecto que diseñó una ampliación interesante y un constructor llamado Carriza que se ocupó del trabajo.
Cambiamos todos los cables eléctricos, ampliamos el ancho con un pasillo que utilizaba la vecina y nos correspondía. En este pasillo hicimos un asador techado al final y en la otra punta pusimos una puerta robusta que conecta a la vereda. También agregamos un lavadero con inodoro y una pieza en el patio pequeño que tiene. Uno de los dos dormitorios lo achicamos y pudimos conectar la casa con un nuevo dormitorio. El baño fue remodelado y el dormitorio que da a la calle lo conectamos con una oficina/ escritorio enorme (idea de Mercedes) para en el futuro instalar algún emprendimiento.
Aún estando en la Cooperativa en esta oficina comencé con un negocio de agroquímicos y semillas. En un viaje que habíamos hecho varios gerentes de Cooperativas con FACA (Federación Argentina de Cooperativas Agrícolas)(Desaparecida) a Brasil para visitar cooperativas agrícolas y universidades, pasamos por una llamada Coopercampos en la localidad de Campos Novo y me gustó el nombre que le puse al negocio.
Un Ingeniero Agrónomo conocido me ofreció una representación de agroquímicos y otro de un nuevo criadero de semillas. Un ex alumno del Agrotécnico que estaba desocupado se ocupó de atenderlo los dos primeros años. Empezamos quizá en 1989 pero lo constituimos como SRL en 1991. Después que me desvinculara de la Cooperativa Agrícola me dedique 100 % en este negocio diversificando actividades que ya contaré.
Antes de seguir con Coopercampos quiero contar que en el dormitorio pegado, abrimos la pared a la calle, pusimos un blindex y Mercedes puso un negocio de sweaters. Fuimos a comprar en un viaje a los mejores proveedores de Mar del Plata. El negocio se llamó Meils y funcionó también un par de años, hasta que al fin lo dio de baja y el local volvió a ser dormitorio, reemplazando el blindex por una ventana tal cual se encuentra ahora.
El primer empleado se fue e ingresó otro ex alumno del Agrotécnico llamado Rafael Stocco, hábil vendedor pero que no medía el riesgo del cliente y por esta razón tuve algunos problemas grandes.
El más importante fue con una gente de Pergamino, recomendados como parientes del recibidor de granos de la Cooperativa de Murphy sucursal Venado Tuerto. Este conocido me llama y me comenta que sus parientes buscaban tal producto, que yo tenía. A mi pregunta si los conocía me da las mejores referencias. Era un sábado y pasaron cerca del mediodía, cargaron los bidones, me dejaron los cheques a fechas del Banco Galicia de Pergamino y partieron. La operación rondó los US 20.000 para darse una idea de la magnitud.
El lunes le pedí a Stocco que averiguara en el Banco sobre la solvencia de la cuenta de los cheques y el Banco dió las mejores referencias. La cuestión es que cuando llegaron las fechas de cobro los cheques fueron rechazados y no pude cobrar un peso.
Fui a cuestionar al recibidor conocido por esta situación y le dije que me acompañara a Pergamino a lo de sus parientes para cobrar esta deuda. Así fue que llegamos a un domicilio y estaba uno de ellos que nos hizo pasar y sentar en unos sillones. Entonces le dije que venía a cobrar la deuda que tenía y que yo de allí no me iba a mover hasta resolver este tema. El tipo de puso agresivo no recuerdo que barbaridad me dijo, me paré y empezamos a las trompadas a tal punto que se rompían los sillones y una estufa.
Mientras esto ocurría querían entrar en ese living otros personajes, uno enorme canoso con un cuchillo y un revolver, y mi amigo y otras mujeres se apoyaban en la puerta para que no entren y me gritaban que me fuera que me iban a matar.
No recuerdo como salí de allí dentro y llegué a mi vehículo. Consulté a un conocido por una abogada que me acompañó a la comisaría. Allí muy gentiles no me quisieron recibir la denuncia aconsejando que no lo hiciera porque si ellos iban a requisar el domicilio y el revolver y el cuchillo no estaban, que es lo que ocurriría, yo iba a tener problemas por falso testimonio. La abogada estuvo de acuerdo.
Me subí a mi vehículo y partí para Venado Tuerto mirando para los cuatro costados si no me perseguían.
Esta gente en realidad, después averigüé, era una mafia muy pesada de Pergamino, a tal punto que el grandote canoso fue asesinado en un bar de Pergamino por vaya a saber que cuitas, información que salió en todos los diarios del país. Stocco me comento mas tarde que ellos quisieron seguirme o venir a Venado Tuerto para matarme pero que este pariente que me los recomendó los contuvo.
La cuestión que para no fallar con mi proveedor saqué un crédito en Banco Nación y estuve años pagando hasta saldarlo.
Cuando dejé la Cooperativa Agrícola agregué a la venta de agroquímicos y semillas, la compra de cereales para terceros. Más adelante comencé con inmobiliaria de campos que al cabo de unos años derivó en inmobiliaria urbana también.
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